Llamados y Enviados · Parada 5
¿Qué significa ser un buen prójimo para alguien que cree algo distinto de lo que tú crees?
Es casi seguro que conoces a personas que oran de otra manera que tú, o que no oran. Jesús dijo que tu prójimo es quien aparece en tu camino. Eso también las incluye a ellas. La pregunta es cómo se ve ser un buen prójimo cuando la fe es parte de lo que los hace diferentes.
Empieza esta paradaLa mesa más grande
Los luteranos creemos que Jesús es el camino a Dios, y lo decimos. Pero confesar lo que creemos y tratar a los demás con dignidad no son cosas opuestas. El catecismo de Lutero dice que interpretemos todo lo que hace nuestro prójimo de la mejor manera. Eso incluye cómo hablas de la fe de tu prójimo.
Pablo estuvo en Atenas y se fijó en un altar dedicado a un Dios desconocido. En vez de condenar lo que creían los atenienses, empezó por lo que ellos ya estaban buscando: hay un Dios, y ustedes lo están buscando. Encontró una puerta abierta en lo que ellos tenían, y entró por ella.
En su mejor versión, la convivencia entre personas de distintas religiones es una conversación honesta. Son personas que saben lo que creen, tienen curiosidad por lo que creen los demás y se niegan a tratarse como problemas que hay que resolver. No tienes que fingir que todos creen lo mismo. Pero sí tienes que escuchar.
El octavo mandamiento dice que hablemos bien de nuestro prójimo y no le demos mala fama. Esto vale para tu compañera musulmana, tu amigo judío, tu vecino budista y la persona de tu calle que dice ser espiritual pero no religiosa. Una buena primera pregunta es: ¿cómo vivimos bien juntos?
Lee en tu Biblia
- Hechos 17:22–28. Pablo se pone de pie ante la gente de Atenas y les cuenta que encontró un altar dedicado a un Dios desconocido. Les dice que ese es el Dios que él anuncia. Ese Dios hizo el mundo, les da a todos la vida y el aliento, y no está lejos de nadie, porque nuestra vida, nuestro movimiento y todo lo que somos dependen de él.
- Mateo 5:43–45. Jesús dice que también hay que amar a los enemigos y orar por ellos. Dios manda la lluvia sobre los justos y sobre los injustos por igual.
El octavo y el primer mandamiento, del Catecismo Menor de Lutero
No darás falso testimonio contra tu prójimo. ¿Qué significa esto? Debemos temer y amar a Dios, de modo que no digamos mentiras acerca de nuestro prójimo, ni lo traicionemos, ni lo calumniemos, ni le demos mala fama, sino que lo defendamos, hablemos bien de él e interpretemos todo de la mejor manera.
El primer mandamiento: Debemos temer y amar a Dios y confiar en él sobre todas las cosas.
Palabras para saber
- Dignidad. El valor que tiene toda persona simplemente porque Dios la hizo. Puedes no estar de acuerdo con alguien y aun así tratar a esa persona como alguien que Dios hizo y ama.
- Diálogo. Conversación honesta y vida compartida entre personas de distintas tradiciones religiosas. No significa que todos crean lo mismo. Significa que intentas entender antes de intentar convencer.
- Interpretar. Según Lutero, lo que debemos hacer con todo lo que dice y hace el prójimo, siempre de la mejor manera. Hacerlo así con todo es una disciplina, no un sentimiento.
- Testimonio. Lo que das cuando compartes tu fe, no discutiendo, sino con tu forma de vivir y con lo que dices cuando alguien te pregunta. No tienes que convencer a nadie a fuerza de discusiones. Puedes vivir tu fe donde estás.
- Desconocido. Cómo llamaba el altar que Pablo vio en Atenas al Dios que la gente buscaba sin saber su nombre. Pablo no empezó por lo que tenían mal. Empezó por lo que ya estaban buscando.