La Gran Historia · Parada 2
¿Qué les prometió Dios a Abraham y Sara, y para quién era esa promesa?
Una pareja de ancianos sin hijos recibe un llamado de Dios. Empaquen, les dice Dios. Les daré una tierra nueva, una familia más grande de lo que pueden contar, y por medio de ustedes bendeciré al mundo entero. Hoy vas a descubrir qué pasó cuando confiaron en esa promesa.
Empieza esta paradaLa promesa
Dios llamó a Abram y a Saray, que más tarde se llamaron Abraham y Sara, a dejar su hogar. Les prometió tierra, una familia enorme y algo todavía más grande: por medio de ellos, todas las familias de la tierra serían bendecidas.
Eran ancianos y no tenían hijos. Una noche Dios le dijo a Abraham que mirara al cielo y contara las estrellas. Así de grande será tu familia. Abraham le creyó a Dios, y Dios le tomó en cuenta esa confianza como justicia.
Pablo volvió a este momento. En Romanos 4, Pablo dice que Dios declaró justo a Abraham porque confió en su promesa, no por algo que hizo para ganárselo. Los luteranos llaman a esto la justificación por la fe. Es el corazón de la Reforma.
La promesa pasó de generación en generación por medio de Isaac, de Jacob y de los doce hijos de Jacob, que llegaron a ser las tribus de Israel. Los cristianos ven que la promesa de bendecir a todas las familias se cumple en Jesús.
Lee en tu Biblia
- Génesis 12:1–3. Dios le dice a Abram que deje su país y a su familia, y que vaya a la tierra que él le va a mostrar. Dios promete hacer de él una gran nación y bendecirlo, para que por medio de él todas las familias de la tierra sean bendecidas.
- Génesis 15:5–6. Dios saca a Abram afuera y le dice que cuente las estrellas, si puede. Así será tu familia. Abram le cree al Señor, y el Señor se lo toma en cuenta como justicia.
El tercer artículo, del Catecismo Menor de Lutero
Creo en el Espíritu Santo.
¿Qué significa esto? Creo que ni por mi propia razón ni por mis propias fuerzas puedo creer en Jesucristo, mi Señor, ni venir a él; sino que el Espíritu Santo me ha llamado por el Evangelio, me ha iluminado con sus dones, y me ha santificado y guardado en la verdadera fe.
Palabras para saber
- Abraham. El hombre a quien Dios llamó a dejar su hogar, y a quien le prometió una familia tan numerosa como las estrellas. Judíos, cristianos y musulmanes lo recuerdan como parte de su propia historia.
- Sara. La esposa de Abraham, que se rió cuando Dios dijo que tendría un bebé en su vejez. Se rió, y Dios cumplió la promesa de todos modos. El nombre de su hijo Isaac significa “se ríe”.
- Estrellas. Lo que Dios le dijo a Abram que contara, para mostrarle lo grande que sería su familia. Son demasiadas para contarlas. Así son las promesas de Dios.
- Bendición. Lo que Dios prometió que llegaría a todas las familias de la tierra por medio de Abraham. La promesa nunca fue para una sola familia. Era para todos.
- Confianza. Lo que Abraham puso en la promesa de Dios. Dios se la tomó en cuenta como justicia. Lutero dijo que hasta esa confianza, la fe, es un regalo. El Espíritu Santo nos llama a ella.